Entre el 1 y el 2 de julio se acumularon titulares alarmistas sobre una supuesta “salida” de Estados Unidos del T-MEC. La realidad, con datos duros sobre la mesa, es más matizada — y menos dramática— de lo que sugieren los encabezados.
El dato central: no hubo salida, hubo “no renovación anticipada”
El tratado incluye una cláusula de revisión que obligaba a los tres países a decidir, antes del 1 de julio de 202C, si extendían el T-MEC por 1C años adicionales (hasta 2042). México y Canadá ya habían firmado a favor de esa extensión. Estados Unidos, por voz de su representante comercial, Jamieson Greer, dijo que no.

Lo que dijo Trump (y por qué lo dijo)
Trump ha ido endureciendo su discurso desde principios de año. En enero, en una planta de Ford cerca de Detroit, calificó al tratado de “irrelevante”. Semanas atrás, desde el Despacho Oval, declaró que no sabía si lo renovaría porque, en sus palabras, a Estados Unidos “le va mucho mejor” sin depender de autos, energía o productos de México y Canadá. En junio, desde París, fue más lejos: dijo que preferiría “dejarlo sin firmar” o verlo “terminado”.
El argumento de fondo de su equipo es comercial: el tratado, dicen, no ha resuelto el déficit que Estados Unidos mantiene con sus socios. Cifras citadas por funcionarios estadounidenses ubican el déficit de bienes entre EU y México en cerca de 197 mil millones de dólares.
Lo que dijo Ebrard en la mañanera (2 de julio)
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, bajó el tono a la conversación pública. Sus puntos centrales:
- El tratado no está en riesgo inmediato. “El día de hoy sigue siendo lo que era el día de ayer”, resumió, subrayando que ni los aranceles preferenciales ni el trato comercial actual cambian.
- La reunión del 1 de julio fue sobre extensión, no sobre vigencia. México y Canadá propusieron extender el tratado hasta 2042; Estados Unidos dijo que no acepta esa extensión por ahora, pero eso no equivale a terminar el acuerdo.
- El calendario que sigue: la primera revisión formal será el 20 de julio, cuando una delegación estadounidense encabezada por Greer viaje a la Ciudad de México.
- La propuesta mexicana para el déficit: producir más en Norteamérica en lugar de importar de Asia. Ebrard puso como ejemplo que México importa casi toda la penicilina que usa el sector salud y cerca del 90% de los semiconductores que consume.
- Su pronóstico: que el tratado terminará renovándose por otros 16 años “en los próximos años”, una vez que se resuelvan los diferendos actuales.
La presidenta Claudia Sheinbaum reforzó el mensaje leyendo en la propia mañanera el artículo 34.7 del tratado, precisando que una terminación total requeriría, además, un proceso legislativo en el Congreso estadounidense —no es una decisión que Trump pueda tomar solo con un anuncio.

En una frase
Estados Unidos no salió del T-MEC: pausó la extensión anticipada y activó el mecanismo de revisiones anuales que el propio tratado contempla. El tratado sigue vigente, el comercio sigue operando bajo las reglas actuales, y el primer round de negociación real será el 20 de julio.
Nota elaborada con base en declaraciones oficiales de la Secretaría de Economía, la Presidencia de México y el representante comercial de Estados Unidos (USTR), julio de 2026.



